¿Pompa y Circunstancia? O ¿Circunstancia y Pompa?


Dadas las repercusiones que tuvo la reciente Boda Real de quienes pasaron de ser el Príncipe Guillermo Windsor y la plebeya Kate Middleton a ser: Los Duques de Cambridge, no queda más que agregar o comentar respecto de la fastuosa boda, merced a los esfuerzos puestos en convertirla en el Enlace Real más austero de la Corona Británica.
Si además, a esto le  sumo todo lo que pudieron captar las 3 mil millones de personas, que se estima siguieron en mayor o menor medida los acontecimientos en todo el mundo, lejos estaría de poder hacer referencia a los hechos más que trascendentes que llegaron a cada uno de los que les interesó el tema, independientemente del cuál haya sido el motivo.
Pero fundamentalmente existen tres razones, además de las que mencioné anteriormente, por las que en esta oportunidad no  pondré mi sello personal  (como lo hago en cada una de mis publicaciones), ellas son:
1.       No soy una experta en Monarquías.
2.       No soy una erudita en el Protocolo de la Realeza.
3.       Respeto el pensamiento y posicionamiento de quienes por cuestiones políticas, ideológicas, familiares o de cualquier otra índole no están de acuerdo con la difusión, opinión o comentarios respecto a esta boda.
Las dos primeras razones tienen que ver tanto con mis conocimientos como con mis limitaciones que reconozco  y con una cuestión de ubicuidad, palabra que más de una vez he oído aplicar en torno al ceremonial y que muchos pseudo especialistas han olvidado presentándose en cuanta oportunidad han tenido, para opinar, criticar y enseñar al respecto, sin la menor responsabilidad.
Mientras la tercer y última razón tiene que ver con cuestiones que atañen a la historia de nuestro país, a una injusta y dolorosa guerra que vincula tanto al Reino Unido como a la Argentina, por nuestro territorio en las Islas Malvinas, que no puedo olvidar ni omitir. Por eso, espero no herir susceptibilidades.
De todos modos, no puedo negar que para quienes ejercemos esta actividad relacionada con el ceremonial, la imagen, el protocolo y los eventos. Una Boda Real, es  uno de los acontecimientos que más expectativa provoca en el mundo, por eso no podía mantenerme al margen y me sentí en la obligación de hacerlo de la siguiente manera:
Titulé este post así, porque aún me quedan dudas al respecto, aunque a la vez no sea más que un juego de palabras.
Se trató de una circunstancia en la que la pompa se lució en su mayor esplendor, respetando el protocolo estrictamente, procurando revertir de a poco la imagen adquirida, aplicando el ceremonial en su máximo potencial y realizando un mega evento tal como la mayoría lo esperaba, aunque se diga… "de manera austera". Mientras a alguno de  estos hechos me remito.
Los árboles que ornamentaban la Abadía fueron pedidos expresamente por la que fuese por entonces Princesa Kate. Eran Arces silvestres de 15 años y 6m de altura, de este modo se le daría un toque más “natural” a la imponente estructura.

Los novios decidieron invitar a cien ciudadanos al azar a la celebración con el objetivo de verse “un tanto más populares”.
1900 fueron los invitados a participar de la ceremonia nupcial en la Abadía de Westminster, algunos con aciertos y otros con desacertados atuendos.

29 de abril era Santa Catalina. Catalina, justamente será el modo en que se nombrará a partir de ahora a la Duquesa. Tanta coincidencia obligaría a confirmar el motivo por el cual la pareja eligió esa fecha para la boda.
Cada niña del Cortejo tenía su nombre y la fecha bordada a mano en el forro de sus correspondientes vestidos. Pero también, Eliza, nieta de Camila, en plena foto oficial sujeta con una mano un gusano de plástico rosado que tenía guardado el Príncipe Harry para entretener (en caso de ser necesario) a alguno de los niños del cortejo. Sin embargo nadie se dio cuenta del detalle previo a tomar la fotografía que poco después recorrería el mundo y que en este caso coloco completa al cierre de  este post.


La ahijada del Principe Guillermo (Grace Van Custem) de 3 años era la niña que se tapaba las orejas en una de las principales fotos oficiales que se dieron a conocer al mundo.

                La novia no lució un tradicional vestido color blanco sino que fue combinado con marfil. Su corset de es escote corazón sobre el que se superpuso un canesú escote en V de encaje francés. Su cola midió 2,7m. La espalda se le cerraría con 58 botones forrados en gasa y organza. La parte superior al igual que el forro del calzado fue bordado a mano por la Escuela Real de Bordado y las flores que allí se representaron fueron: Tréboles de Irlanda, Rosas de Inglaterra, Cardos de Escocia y Narcisos de Gales, todos ellos símbolos del Reino Unido.

                El príncipe no usó el tradicional anillo de boda que utiliza todo futuro contrayente, simplemente por “una cuestión de preferencia personal”.
                La torta o pastel de boda, tenía 900 flores de azúcar, representadas por 17 clases de flores diferentes.

                El primer beso duró 0,76 ".
                                               
                Estaba previsto que unas 10.000 personas pudieran acampar en el Camp Royal, delimitado especialmente a tal efecto, allí además se les serviría té con masas al mismo tiempo que se les daría la posibilidad de participar en sorteos y actividades antes de la boda a quienes paguen la entrada de 120 dólares por persona que se exigían antes de ingresar, por los tres días que duraría el acampe en el Clapham Common, que abrió el 28 de abril y cerró el 1ero de mayo.

                John Loughrey de 56 años fue el primero en establecerse en una ubicación privilegiada para no perderse ningún detalle de la fastuosa boda.



                El Consejo de la Ciudad de Westminster esperaba recoger 140 toneladas de residuos del recorrido que llevó a cabo la procesión real.
 Luego de la celebración el ramo de la novia fue colocado en un cojín blanco sobre la tumba del soldado desconocido, de mármol negro rodeada de amapolas rojas. Ubicada dentro de la Abadía de Westminster, la misma simboliza los militares caídos en combate.                                                                                                                                                                                                                                                             
Pudo calcularse que se han tomado más de 8 millones de fotografías (2.000 fotógrafos y 4.000 fotos aproximadamente por cámara), mientras duró la ceremonia.                                                                                                                                                       
                        Puede verse con detalles el video que muestra al clérigo Verger Ben Sheward haciendo la "medialuna" en plena alfombra roja una vez finalizada la ceremonia religiosa, en la Abadía mientras alguna cámara aún había quedado encendida.

                         Como en toda boda hubo souvenirs aunque el que sigue no era precisamente uno de los oficiales, no faltarán en la mesa de algún inglés a la hora de tomar el tradicional "five o`clock tea".


Para finalizar cabe reconocer a esta boda, como la primer Boda Real 2.0 de la historia.
Al mismo tiempo que se trató de un media events (acontecimiento popular de alta trascendencia mediática) ha sido definitivamente un mega evento. Al cual los que nos dedicamos a esta actividad no podemos estar ajenos.

¿Por qué visitó o visitaría la 37 Feria Internacional del Libro Bs. As. 2011?

Recientemente visité la 37 Feria Internacional del libro que se está llevando a cabo en La Rural de Buenos Aires supongo que el  público que asistió y lo continúa haciendo,  demuestra una vez más su interés por la lectura y por más que la modalidad digital pretenda imponerse, entrar en contacto con los libros y tenerlos entre nuestras manos es una sensación que no puede igualarse a ninguna de las más avanzadas tecnologías.

   Desde niña tuve el placer de estar rodeada de libros y aún hoy lo sigo estando. Quizá por eso he sido una más de los miles de asistentes que  al ingresar  suponíamos que allí estaría el libro que nos sorprendería o que desde hace tiempo estamos buscando sin éxito. Creo que esa debió  haber sido la idea que ocupó el principal lugar en la cabeza de todos, ni bien ingresamos al predio, aquello que nos motivó a acercarnos hasta allí. 

   Sin embargo la intencionalidad de los concurrentes es dispar, conforme las opiniones que recabé de colegas, amigos y conocidos, respecto al motivo que los llevó a visitar la Feria en esta oportunidad.

   Entre otros, los hechos que los incentivaron a acudir fueron:

»         Adquirir valores inferiores a los que se consiguen en las librerías por los mismos ejemplares.
»         Conocer personalmente a un autor determinado  y lograr la firma de algún ejemplar.
»         Encontrar antiguas publicaciones que son difíciles de conseguir en las tradicionales librerías de usados.
»         Participar de actividades artísticas y culturales gratuitas, tales como mesas redondas, debates, etc.
»         Comprobar las ventajas del e book y las novedades en cuanto a la lectura digital, tan promocionada.
»         Actualizarse en materia literaria y conocer las últimas publicaciones de prestigiosas editoriales o de autores independientes.

   Personalmente recorrí la feria con el amor que tengo por los libros, pero sin poder desprenderme de mi ojo crítico que vincula mi actividad organizativa con las falencias y aspectos positivos que encontraba a cada paso. Cuestiones que muchas veces, la mayoría de  los visitantes pasan por alto.

   Cámara de fotos en mano me tomé el tiempo necesario para captar imágenes que complementarían el “trabajo” que hago luego de participar en toda clase de eventos, organizados por mí o no. Con ella puedo plasmar lo que de otra manera producto del recorrido habitual hubiese pasado por alto. Simplemente lo hago con el objeto de optimizar mi desempeño y aprender de las propias vivencias.

   Sin duda, organizar esta clase de Ferias no es tarea sencilla, sin embargo teniendo en cuenta que es la trigésimo séptima que se lleva a cabo y que además lleva la “carga” de ser luego de la de Frankfurt la más importante del mundo habría aspectos que no se deberían dejar de contemplar para las próximas planificaciones.

   De todos modos, procuro tomar los sucesos positivos que llamaron mi atención como ejemplos a seguir o a tener en cuenta para ocasiones similares en las que deba intervenir y compartir algunos de ellos detalladamente en éste blog.

   En definitiva eso es lo que hago cada vez que asisto a cualquier clase de eventos. Sé que organizarlos no es fácil, entonces más que criticarlos con mala intención pienso cuáles serían los cambios que permitirían a los visitantes y expositores satisfacción en lugar de disgusto o mal estar.

   Sucede que a eventos públicos, donde hay que pagar una entrada, como ha sido el caso, la gente suele ir predispuesta de otra manera y con intenciones de exigir siempre más. Por mínimo que sea el valor de la entrada. En cuanto a los representantes de algunos de los stand de quienes también obtuve una opinión, sucede lo mismo en la mayoría de los casos, al pensar que el pago del stand se justifica sólo si resulta tan redituable como se imaginó.
Entonces allí surgen los primeros descontentos que van haciendo comentarios de boca en boca teniendo más que ver con una cuestión económico-comercial que con una cuestión organizativa que es puntualmente lo que más me interesa. Puesto que cada uno conoce el sector en el que se desempeña y los visitantes podrán tomar otras o las mismas decisiones en un futuro.

   Particularmente no me privé de recorrer con placer las vitrinas que me remontaban a mi propia infancia o a la de mis padres, de quienes aún conservo sus primeros "libros de lectura", por otro lado, encontrar viejos y valiosos ejemplares del management, las relaciones públicas, psicología, sociología y demás cuestiones inherentes al ámbito empresarial, etc. También visité rincones infantiles de cuenta cuentos y otros espacios ambientados especialmente para los más pequeños, ámbitos que pretendían mediante curiosas alternativas fomentar la lectura en los niños, etc.
   De todos modos, en esta oportunidad y sin entrar demasiado en detalles, encontré entre las manos de los visitantes más folletos entregados por los diferentes puestos, que libros, lo que particularmente llamó mi atención. Al igual que la promoción y difusión de sectores vinculados con el ámbito oficial que además quedaría plasmado en cada uno de los folletos de alta calidad y diseño impecable que los visitantes llevaban. No nos olvidemos que además, Buenos Aires, este año ha sido elegida Capital Mundial del Libro, por lo tanto hubiese sido razonable y satisfactorio que la proporción sea a la inversa, menos folletos y más libros, independientemente de cuál haya sido el motivo por el cual esto no fue así.

   Otro aspecto con el que no pensé encontrarme de forma tan evidente es la connotación política que parecía respirarse en el ambiente de toda la Feria, incluso varios días después de la inauguración de la misma, es decir que no sólo se limitó a lo que todos esperábamos producto de  la oratoria del escritor  Mario Vargas Llosa, sino que por lo visto siguió o seguirá hasta su cierre.

   Por otro lado, hubiese preferido que se le haya dado más trascendencia literaria que turística a las distintas provincias de nuestro país, para que los autores de las mismas den a conocer sus obras en un .ámbito más que propicio a tal efecto.

   La participación de escritores, representantes y editoriales de otros países es uno de los factores que cataloga a la Feria de: Internacional, por lo tanto supongo que haberle dado más preponderancia hubiese sido merecido, más allá de la concurrencia de visitantes extranjeros. Más aún teniendo en cuenta que el lema de la Feria de éste año es nada más y nada menos que “Libros sin Fronteras” habiendo sido esa una oportuna forma de ponerlo en práctica.

   Después de mi opinión, sólo resta saber: ¿Por qué usted la visitó o la visitaría?

¿Cuál es la verdadera importancia de la capacitación?

Es tiempo de inicio de clases y variedad de propuestas educativas se presentan ante nosotros como alternativas de capacitación. Reconocer su verdadera importancia y adaptarla a nuestra vida profesional, definitivamente es una herramienta a favor.
Aprender  a partir de los distintos medios  vigentes nos  permite argumentar nuestro accionar como profesionales, afianzar los contenidos y adquirir cierta seguridad que no se renovaría si nos quedáramos únicamente con los conocimientos adquiridos desde la experiencia o la capacitación no formal.
Muchas personas que ocupan sus puestos desde hace años, otros que se consideran  muy mayores para seguir capacitándose  o quienes tienen un puesto jerárquico de mucha relevancia suelen subestimar a los que pretenden superarse  constantemente mediante la capacitación.
Es que siempre hay algo más  por aprender y quien cree que lo sabe todo… poco sabe, incluso de sí mismo.
 Por otro lado, el cambio recurrente que se vive en el mercado laboral, la competencia y la rechazada por algunos: globalización, hacen que capacitarse no sea cuestión de gusto, sino de necesidad.
Sin embargo en la actualidad, los puestos no son vitalicios y tarde o temprano algunos de quienes los ocupan,   se irán  dando cuenta de la necesidad de aprender  todos los días algo nuevo para no permanecer aislados. De la misma manera  que habrán tenido que ir asimilando distintas herramientas tecnológicas y recursos, deberán incorporar o por lo menos aceptar, la mejor forma de implementarlos.
Es sabido, que la capacitación  no es perder el tiempo, no es inaccesible, no tiene vencimiento, ni perjudica a nadie. Sin embargo, muchos siguen pensando que el tiempo que lleva capacitarse es tiempo perdido que no se invierte en la empresa u organización, o directamente  se respaldan en que no lo tienen suficientemente como para destinarlo  a eso. Por otro lado, sostienen que el valor (dinero) de la capacitación se pierde así, pudiéndolo destinar a otro fin  o que tarde o temprano lo que se aprendió, dejará de tener  relevancia, para ser reemplazado por otra teoría, sistema o modalidad.
No obstante el escepticismo de algunos, la capacitación permanente y no sólo aquella que se hizo en los inicios de la actividad profesional, sigue siendo un aspecto fundamental en el reclutamiento de personal en las grandes empresas.
Por eso y porque en la actualidad nadie está seguro en su puesto de trabajo, es imprescindible incorporarse a los nuevos paradigmas que nos propone el campo de la enseñanza, en beneficio propio e indirectamente de la empresa a la cual pertenecemos.
Variadas propuestas, desde jornadas intensivas, seminarios, congresos, cursos presenciales o a distancia, carreras cortas o de grado, facilitan mediante diversas ofertas la posibilidad mantener nuestra capacitación y conocimientos de manera vigente, mientras desarrollamos la propia e interminable carrera profesional.
Antes de terminar quiero hacerle una pregunta: ¿Cuándo se capacitó por última vez? Sólo usted, conoce la respuesta.
Recuerde que: Capacitarnos hoy, es capacitarnos para el futuro, mejorando nuestro pasado.

¿Quién dice la verdad en la comunicación?

Sin dudas, la convivencia genera elementos comunicativos que la mayoría de los que integramos las distintas comunidades solemos ver como negativos. Algunos de esos elementos son:
ü  Chismes                                   
ü   Rumores                                                          
ü  Críticas
Sin embargo, no siempre todo lo que estos transmiten son aspectos negativos o con mala intensión aunque le demos más importancia a esas cuestiones que a lo que pueda enaltecernos dentro de la misma versión.
Puede ser que se trate  de una característica de la  personalidad, además  de un hábito o costumbre, porque la mayoría de las veces podemos adaptar estos comentarios a nuestro favor en caso de no ser positivos evitando así que se  siga “jugando al teléfono descompuesto”.
Así es como tener una “vecina chusma”, una “compañera de trabajo criticona” o un amigo que propagó un rumor que por supuesto se expandió con facilidad, nos parezca algo cotidiano y lamentable.
Porque no siempre estos comentarios conllevan una visión positiva o tienen posibilidades de revertir (en caso de ser necesario) la impresión o el concepto que se tiene de nosotros. Entonces debemos tratar en primera instancia de saber quién inició estas versiones y a qué modalidad pertenece, para saber si vale la pena preocuparnos y ocuparnos, o si quien lo hizo incorpora esta tarea de ocuparse por la vida ajena más que de su propia vida. Si se trata de esto último no debería consumirnos demasiada energía.
Rastrear el origen de la versión que empezó a circular en nuestro círculo íntimo es muy difícil, ya que aquello que se empezó a transmitir de “boca en boca”, seguramente habrá trascendido nuestras posibilidades para detener ese mal entendido, confusión o realidad cuya intensión no era ser revelada.
Pero otras veces somos nosotros los portadores de ese supuesto “notición” que estamos tentados por difundir. Lo mejor en estos casos es acudir a la fuente y sacarnos las dudas acerca del tema, así como también saber si la persona en cuestión quiere que esto se sepa.
Cuando alguien se le acerca con la típica frase: “me contó un pajarito…” ¿qué es lo primero que viene a su cabeza?
Trate de no ser el próximo pajarito que lleve y traiga información porque no se trata de una paloma mensajera y menos aún en épocas en las que las comunicaciones y la tecnología contribuyen a que la propagación de chismes,  rumores  o críticas se haga más rápido de lo que uno quisiera, así es que verifique si lo necesitan a usted como transmisor de noticias:
Ø  Sin saber si son ciertas
Ø  Sin saber si el involucrado principal desea hacer público eso que se está difundiendo
Ø  Sin saber cuándo sucedió
Ø  Sin saber si el contenido total es verídico o sólo una parte, mientras el resto es producto de la distorsión en la comunicación o de la propia imaginación del que la cuenta
Ø  Sin pensar antes de hablar

Hacer silencio. Una buena forma de comunicar.

A veces el silencio puede  ser el mejor aliado de la Comunicación. Esto lo confirma, justamente, un dicho popular que solía repetir quien fuese mi querido profesor de Oratoria hace unos cuantos años: “Es tan importante saber hablar como saber callar a tiempo”.  
¿Será que la fluidez de nuestro lenguaje, la rapidez de nuestro pensamiento y la inmediatez con que nuestro cuerpo se manifiesta mediante el lenguaje no verbal, nos hace ser más impulsivos a la hora de manifestarnos? Por eso suele resultar difícil contener todas éstas posibilidades y elegir no decir nada.
Es que hay veces en que todo lo que podamos transmitir, no alcanza o simplemente es necesario hacer ese silencio.
Contrariamente a lo que se cree, puede ser el mejor aliado para comunicar aquello que queremos decir, pensamos o  que nuestro cuerpo quiere demostrar.
§  ¿Cuántas veces, de niños, alcanzaba con que nuestros padres o la maestra simplemente nos miraran sin pronunciar palabras para que interpretemos lo que nos querían decir?
§  Otras, ante un hecho doloroso, un fallecimiento o una tragedia, no resulta propicio decir aquello que quisiéramos e incluso para lo que popular y culturalmente nos hemos programado, como por ejemplo: “Lo acompaño en su dolor”. Porque simplemente el silencio sería la mejor compañía.
§   ¿A quién no le pasó, ir a una conferencia, seminario o congreso y preferir que el disertante se callara antes que seguir escuchando lo que está tratando de decir sin evidente preparación, experiencia, estudio, análisis y en definitiva sin responsabilidad?
§  ¿Cuántas veces decimos que  a veces ni siquiera en el amor se necesitan las palabras?
§  Si hasta se puede ser solidario, cariñoso, atento o poderoso, desde el silencio, e incluso desde el anonimato. Sin apelar a discursos grandilocuentes o a extensas oraciones carentes de contenido.
Porque de eso se trata, de una combinación equilibrada entre:
Lenguaje Verbal (voz, palabras, estructura discursiva, coloratura, tono de voz, interpretación, matices, vocabulario)
Mente (pensamiento, razonamiento, análisis, estructura u orden que nuestra mente prioriza para determinadas palabras)
Lenguaje no verbal (actitud, gestos, intencionalidad de la mirada o la proxemia)
Cuando éste equilibrio no se logra es preferible no decir nada y hacer silencio, que muchas veces consigue decir más que mil palabras y consiste en otra forma de comunicar, pocas veces aplicada.
Porque erróneamente se cree de quien en ciertas oportunidades,  no dice nada, que:  carece de sentimiento, tiene algún problema, es indiferente, lo hace por desconocimiento o es inseguro.
Sin embargo, contrariamente, se podría pensar que es prudente y ubicado, no es impulsivo, reactivo o contestatario y que siempre encontrará una mejor oportunidad o una oportunidad propicia para decir lo que piensa o lo que siente.
Así es que independientemente de lo que puedan pensar los demás y lejos de confirmar la teoría que sostiene que “el silencio es salud”, no debemos olvidar que hay ocasiones en las que si no medimos o pensamos lo que decimos en función de las circunstancias, estaremos “presos de nuestras propias palabras”.

¿Amigos en la Red o red de Amigos?: Su imagen en internet


En las redes sociales, hay de todo como en botica, además de leer pedidos de matrimonio, declaraciones de amor, anuncios de divorcio, graduaciones, buenos deseos en algún cumpleaños, indirectas directas, u ofertas laborales, también ofrecen otras alternativas. Sólo que encontrarlas en medio de tanta mezcla  se vuelve cada vez más complicado.
Además de lo mencionado, es  posible ver videos de ecografías, otros con los primeros pasos de un niño, la donación de camas al geriátrico de la zona, etc. o simplemente fotos de las más diversas, desde mascotas con anteojos, el nuevo color a estrenar con el que se pintó la pared de la casa, bellísimos paisajes de las últimas mini vacaciones, o la operación que hizo el prestigioso médico en el quirófano fotografiando detalle por detalle, hechos sin duda relevantes para la vida de cualquier ser humano.
Sin embargo, parece que en el afán de hacer popular lo que se vive o se siente, algunos internautas olvidan cuidar ciertos detalles que al igual que las reglas que rigen el trato social personalmente, también  existen a la hora de postear.
Y ya no se trata del motivo por el cual creó su propio perfil. Porque la mezcla se produce igual, independientemente de que sus intenciones sean comerciales, familiares o simplemente sociales.
Esos detalles a los que me refiero y que parecen olvidarse antes de apretar enter, tienen que ver con:
·         el buen gusto,
·         la educación,
·         el respeto,
·         la responsabilidad
·         la cultura,
·         la cortesía
·         y definitivamente la imagen.
Independientemente de la edad o el estrato social es común ver cómo del mismo modo en que la imagen se puede ir deteriorando fuera de las redes, lo puede hacer paulatinamente en internet.
Por eso, el buen uso del networking no descuida todos aquellos aspectos que se relacionen con la idea de proporcionar una buena imagen real, basada en:
ü  Prudencia
ü  Gestualidad y Actitud positiva
ü  Etiqueta aplicada a internet (Netiquette)
ü  Ortografía y Vocabulario
ü  Empatía
ü  Reciprocidad (positiva)
¿Pero dónde está el límite entre la verdadera intención de comunicar (para lo que se supone utilizamos éste medio) y aquello que en definitiva se termina comunicando?
En la delgada línea que no siempre estamos en condiciones de encontrar, entonces es común que la soga que siempre se corta por su parte más fina, termine cortándose. Dejando a la propia red convertida en una maraña y lo que es peor aún, que uno se encuentra dentro de ella, muchas veces atrapado en la confusión.
Porque se supone que uno de los motivos por lo cual todos  la integramos se basa en la intencionalidad de comunicarnos a través de las distintas herramientas que ésta nos ofrece.
En ella, idealmente, todos deberíamos utilizar el mismo lenguaje, los mismos códigos sociales y respetar los usos y costumbres propios de aquel con quienes mantenemos el vínculo o el contacto, pero el problema suele originarse al establecer comunicación con alguien, sin que exista un vínculo en particular, lo suficientemente sólido como para que éste perdure de un modo eficaz.
Ante la carencia de ese vínculo y su imposibilidad para construirlo nos encontramos con “miembros de número” a la hora de establecer contactos. Donde ya no importan las publicaciones del otro, entonces se las elimina (aún sin leerlas), donde reconocemos que una vez lo aceptamos por diversas circunstancias que hoy ni siquiera recordamos, cuando han pasado meses y ya ni siquiera es desinterés lo que se siente por el otro.
Sin embargo, sin recapacitar sobre ese aspecto que nos aleja cada día más de nuestros “amigos”, nuestra lista se sigue incrementando. Es que ilógicamente suele escucharse que:  para tener diez amigos entre tus contactos es preferible no tener nada. Y esa es la explicación que sustenta tener cada día más, aunque no sea importante no saber nada de ellos, conforme se sigue ampliando nuestra red de contactos, por si en definitiva alguna vez se los llegara a necesitar.
Casi inconscientemente esa actitud también va erosionando la imagen. Y se nota más de lo que se cree.
¿Cuáles son a su criterio las formas en que se va desgastando su imagen en internet? Supongo que las mismas que las mías.

Ventajas competitivas a la hora de postularse:


El ambicioso y competitivo mercado laboral cada día pretende más exigencias a la hora de contratar personal para que optimice el rendimiento de su organización.
 Por eso enumeraré a continuación algunas de las ventajas competitivas que sin duda serán de gran utilidad y muy bienvenidas por las empresas contratantes a la hora de revisar el CV de los postulados.
Autoconfianza:
Permite actuar con seguridad.
Es imprescindible en el momento de la toma de decisiones inmediatas, porque no es bueno vacilar en momentos  donde la medida necesaria no puede esperar.
Buena predisposición:
Para emprender.
Para cambiar.
 Para incorporarse a  nuevos grupos  o para admitir nuevos  compañeros    de trabajo.
 Para recibir indicaciones, consejos y críticas.
 Para aprender un nuevo trabajo o una  forma de hacer las tareas   en cuestión de un modo diferente.
Para adaptarse.
Para mejorar y superarse.
Empatía:
Permite pensar en función  de lo que sienten los demás, clientes, compañeros de trabajo, etc.
Para imaginar e interpretar lo que se espera de nosotros y de nuestro trabajo.
Actitud:
Predispuesta.
Voluntariosa.
Positiva.
Emprendedora.
Conocimiento, Experiencia  y Capacitación constante:
Permanente e interdisciplinaria.
Asertividad:
Motiva y acepta ser motivado.
Proactivo
Comprensivo y responsable
Mantiene siempre una sonrisa y el contacto visual permanente.
Honestidad:
Honradez en el accionar dentro y fuera del ámbito laboral.
Responsabiliad:
Compromiso con la actitud, el desempeño, las decisiones y  también   con la palabra dada.
Ética:
Aplicando la moral y el deber en cada uno de las intervenciones del trabajo y la vida social.