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De improvisar a organizar ¿Hay un paso o una moda?

   De repente pareciera que “Organizar Eventos” está de moda. Pero resulta que esta actividad no se trata de espiar y ver qué hacen los otros, para luego considerarse experto o profesional.


   No se sigue una tendencia en particular, pero existe una gran cantidad de “profesionales” que ven a la actividad como moderna, divertida y snob. Sin embargo a la hora de demostrar experiencia, habilidad, conocimientos  y creatividad siento que hablamos de términos que por conveniencia habrán pasado de moda.

   Unos cuantos contactos o ninguno, alguna capacitación superficial o ninguna, un evento familiar o ninguno, suelen ser aval más que suficiente para ser experto en organización de eventos  y carta de presentación de muchos inescrupulosos e improvisados.

   Si usted está por poner el momento, con el que siempre soñó, en manos de un “Organizador de Eventos” asegúrese de su honestidad y a partir de allí: decida.  

   En nombre de quienes amamos y trabajamos honestamente en esta actividad: Gracias.

¿Cuál es la verdadera importancia de la capacitación?

Es tiempo de inicio de clases y variedad de propuestas educativas se presentan ante nosotros como alternativas de capacitación. Reconocer su verdadera importancia y adaptarla a nuestra vida profesional, definitivamente es una herramienta a favor.
Aprender  a partir de los distintos medios  vigentes nos  permite argumentar nuestro accionar como profesionales, afianzar los contenidos y adquirir cierta seguridad que no se renovaría si nos quedáramos únicamente con los conocimientos adquiridos desde la experiencia o la capacitación no formal.
Muchas personas que ocupan sus puestos desde hace años, otros que se consideran  muy mayores para seguir capacitándose  o quienes tienen un puesto jerárquico de mucha relevancia suelen subestimar a los que pretenden superarse  constantemente mediante la capacitación.
Es que siempre hay algo más  por aprender y quien cree que lo sabe todo… poco sabe, incluso de sí mismo.
 Por otro lado, el cambio recurrente que se vive en el mercado laboral, la competencia y la rechazada por algunos: globalización, hacen que capacitarse no sea cuestión de gusto, sino de necesidad.
Sin embargo en la actualidad, los puestos no son vitalicios y tarde o temprano algunos de quienes los ocupan,   se irán  dando cuenta de la necesidad de aprender  todos los días algo nuevo para no permanecer aislados. De la misma manera  que habrán tenido que ir asimilando distintas herramientas tecnológicas y recursos, deberán incorporar o por lo menos aceptar, la mejor forma de implementarlos.
Es sabido, que la capacitación  no es perder el tiempo, no es inaccesible, no tiene vencimiento, ni perjudica a nadie. Sin embargo, muchos siguen pensando que el tiempo que lleva capacitarse es tiempo perdido que no se invierte en la empresa u organización, o directamente  se respaldan en que no lo tienen suficientemente como para destinarlo  a eso. Por otro lado, sostienen que el valor (dinero) de la capacitación se pierde así, pudiéndolo destinar a otro fin  o que tarde o temprano lo que se aprendió, dejará de tener  relevancia, para ser reemplazado por otra teoría, sistema o modalidad.
No obstante el escepticismo de algunos, la capacitación permanente y no sólo aquella que se hizo en los inicios de la actividad profesional, sigue siendo un aspecto fundamental en el reclutamiento de personal en las grandes empresas.
Por eso y porque en la actualidad nadie está seguro en su puesto de trabajo, es imprescindible incorporarse a los nuevos paradigmas que nos propone el campo de la enseñanza, en beneficio propio e indirectamente de la empresa a la cual pertenecemos.
Variadas propuestas, desde jornadas intensivas, seminarios, congresos, cursos presenciales o a distancia, carreras cortas o de grado, facilitan mediante diversas ofertas la posibilidad mantener nuestra capacitación y conocimientos de manera vigente, mientras desarrollamos la propia e interminable carrera profesional.
Antes de terminar quiero hacerle una pregunta: ¿Cuándo se capacitó por última vez? Sólo usted, conoce la respuesta.
Recuerde que: Capacitarnos hoy, es capacitarnos para el futuro, mejorando nuestro pasado.