Hacer silencio. Una buena forma de comunicar.

A veces el silencio puede  ser el mejor aliado de la Comunicación. Esto lo confirma, justamente, un dicho popular que solía repetir quien fuese mi querido profesor de Oratoria hace unos cuantos años: “Es tan importante saber hablar como saber callar a tiempo”.  
¿Será que la fluidez de nuestro lenguaje, la rapidez de nuestro pensamiento y la inmediatez con que nuestro cuerpo se manifiesta mediante el lenguaje no verbal, nos hace ser más impulsivos a la hora de manifestarnos? Por eso suele resultar difícil contener todas éstas posibilidades y elegir no decir nada.
Es que hay veces en que todo lo que podamos transmitir, no alcanza o simplemente es necesario hacer ese silencio.
Contrariamente a lo que se cree, puede ser el mejor aliado para comunicar aquello que queremos decir, pensamos o  que nuestro cuerpo quiere demostrar.
§  ¿Cuántas veces, de niños, alcanzaba con que nuestros padres o la maestra simplemente nos miraran sin pronunciar palabras para que interpretemos lo que nos querían decir?
§  Otras, ante un hecho doloroso, un fallecimiento o una tragedia, no resulta propicio decir aquello que quisiéramos e incluso para lo que popular y culturalmente nos hemos programado, como por ejemplo: “Lo acompaño en su dolor”. Porque simplemente el silencio sería la mejor compañía.
§   ¿A quién no le pasó, ir a una conferencia, seminario o congreso y preferir que el disertante se callara antes que seguir escuchando lo que está tratando de decir sin evidente preparación, experiencia, estudio, análisis y en definitiva sin responsabilidad?
§  ¿Cuántas veces decimos que  a veces ni siquiera en el amor se necesitan las palabras?
§  Si hasta se puede ser solidario, cariñoso, atento o poderoso, desde el silencio, e incluso desde el anonimato. Sin apelar a discursos grandilocuentes o a extensas oraciones carentes de contenido.
Porque de eso se trata, de una combinación equilibrada entre:
Lenguaje Verbal (voz, palabras, estructura discursiva, coloratura, tono de voz, interpretación, matices, vocabulario)
Mente (pensamiento, razonamiento, análisis, estructura u orden que nuestra mente prioriza para determinadas palabras)
Lenguaje no verbal (actitud, gestos, intencionalidad de la mirada o la proxemia)
Cuando éste equilibrio no se logra es preferible no decir nada y hacer silencio, que muchas veces consigue decir más que mil palabras y consiste en otra forma de comunicar, pocas veces aplicada.
Porque erróneamente se cree de quien en ciertas oportunidades,  no dice nada, que:  carece de sentimiento, tiene algún problema, es indiferente, lo hace por desconocimiento o es inseguro.
Sin embargo, contrariamente, se podría pensar que es prudente y ubicado, no es impulsivo, reactivo o contestatario y que siempre encontrará una mejor oportunidad o una oportunidad propicia para decir lo que piensa o lo que siente.
Así es que independientemente de lo que puedan pensar los demás y lejos de confirmar la teoría que sostiene que “el silencio es salud”, no debemos olvidar que hay ocasiones en las que si no medimos o pensamos lo que decimos en función de las circunstancias, estaremos “presos de nuestras propias palabras”.

¿Amigos en la Red o red de Amigos?: Su imagen en internet


En las redes sociales, hay de todo como en botica, además de leer pedidos de matrimonio, declaraciones de amor, anuncios de divorcio, graduaciones, buenos deseos en algún cumpleaños, indirectas directas, u ofertas laborales, también ofrecen otras alternativas. Sólo que encontrarlas en medio de tanta mezcla  se vuelve cada vez más complicado.
Además de lo mencionado, es  posible ver videos de ecografías, otros con los primeros pasos de un niño, la donación de camas al geriátrico de la zona, etc. o simplemente fotos de las más diversas, desde mascotas con anteojos, el nuevo color a estrenar con el que se pintó la pared de la casa, bellísimos paisajes de las últimas mini vacaciones, o la operación que hizo el prestigioso médico en el quirófano fotografiando detalle por detalle, hechos sin duda relevantes para la vida de cualquier ser humano.
Sin embargo, parece que en el afán de hacer popular lo que se vive o se siente, algunos internautas olvidan cuidar ciertos detalles que al igual que las reglas que rigen el trato social personalmente, también  existen a la hora de postear.
Y ya no se trata del motivo por el cual creó su propio perfil. Porque la mezcla se produce igual, independientemente de que sus intenciones sean comerciales, familiares o simplemente sociales.
Esos detalles a los que me refiero y que parecen olvidarse antes de apretar enter, tienen que ver con:
·         el buen gusto,
·         la educación,
·         el respeto,
·         la responsabilidad
·         la cultura,
·         la cortesía
·         y definitivamente la imagen.
Independientemente de la edad o el estrato social es común ver cómo del mismo modo en que la imagen se puede ir deteriorando fuera de las redes, lo puede hacer paulatinamente en internet.
Por eso, el buen uso del networking no descuida todos aquellos aspectos que se relacionen con la idea de proporcionar una buena imagen real, basada en:
ü  Prudencia
ü  Gestualidad y Actitud positiva
ü  Etiqueta aplicada a internet (Netiquette)
ü  Ortografía y Vocabulario
ü  Empatía
ü  Reciprocidad (positiva)
¿Pero dónde está el límite entre la verdadera intención de comunicar (para lo que se supone utilizamos éste medio) y aquello que en definitiva se termina comunicando?
En la delgada línea que no siempre estamos en condiciones de encontrar, entonces es común que la soga que siempre se corta por su parte más fina, termine cortándose. Dejando a la propia red convertida en una maraña y lo que es peor aún, que uno se encuentra dentro de ella, muchas veces atrapado en la confusión.
Porque se supone que uno de los motivos por lo cual todos  la integramos se basa en la intencionalidad de comunicarnos a través de las distintas herramientas que ésta nos ofrece.
En ella, idealmente, todos deberíamos utilizar el mismo lenguaje, los mismos códigos sociales y respetar los usos y costumbres propios de aquel con quienes mantenemos el vínculo o el contacto, pero el problema suele originarse al establecer comunicación con alguien, sin que exista un vínculo en particular, lo suficientemente sólido como para que éste perdure de un modo eficaz.
Ante la carencia de ese vínculo y su imposibilidad para construirlo nos encontramos con “miembros de número” a la hora de establecer contactos. Donde ya no importan las publicaciones del otro, entonces se las elimina (aún sin leerlas), donde reconocemos que una vez lo aceptamos por diversas circunstancias que hoy ni siquiera recordamos, cuando han pasado meses y ya ni siquiera es desinterés lo que se siente por el otro.
Sin embargo, sin recapacitar sobre ese aspecto que nos aleja cada día más de nuestros “amigos”, nuestra lista se sigue incrementando. Es que ilógicamente suele escucharse que:  para tener diez amigos entre tus contactos es preferible no tener nada. Y esa es la explicación que sustenta tener cada día más, aunque no sea importante no saber nada de ellos, conforme se sigue ampliando nuestra red de contactos, por si en definitiva alguna vez se los llegara a necesitar.
Casi inconscientemente esa actitud también va erosionando la imagen. Y se nota más de lo que se cree.
¿Cuáles son a su criterio las formas en que se va desgastando su imagen en internet? Supongo que las mismas que las mías.

Ventajas competitivas a la hora de postularse:


El ambicioso y competitivo mercado laboral cada día pretende más exigencias a la hora de contratar personal para que optimice el rendimiento de su organización.
 Por eso enumeraré a continuación algunas de las ventajas competitivas que sin duda serán de gran utilidad y muy bienvenidas por las empresas contratantes a la hora de revisar el CV de los postulados.
Autoconfianza:
Permite actuar con seguridad.
Es imprescindible en el momento de la toma de decisiones inmediatas, porque no es bueno vacilar en momentos  donde la medida necesaria no puede esperar.
Buena predisposición:
Para emprender.
Para cambiar.
 Para incorporarse a  nuevos grupos  o para admitir nuevos  compañeros    de trabajo.
 Para recibir indicaciones, consejos y críticas.
 Para aprender un nuevo trabajo o una  forma de hacer las tareas   en cuestión de un modo diferente.
Para adaptarse.
Para mejorar y superarse.
Empatía:
Permite pensar en función  de lo que sienten los demás, clientes, compañeros de trabajo, etc.
Para imaginar e interpretar lo que se espera de nosotros y de nuestro trabajo.
Actitud:
Predispuesta.
Voluntariosa.
Positiva.
Emprendedora.
Conocimiento, Experiencia  y Capacitación constante:
Permanente e interdisciplinaria.
Asertividad:
Motiva y acepta ser motivado.
Proactivo
Comprensivo y responsable
Mantiene siempre una sonrisa y el contacto visual permanente.
Honestidad:
Honradez en el accionar dentro y fuera del ámbito laboral.
Responsabiliad:
Compromiso con la actitud, el desempeño, las decisiones y  también   con la palabra dada.
Ética:
Aplicando la moral y el deber en cada uno de las intervenciones del trabajo y la vida social.

Relaciones Sociales de los niños en la Comunidad


                         Decálogo para Mejorar las Relaciones  Sociales
                                      en Nuestra Comunidad*.


1)         Si te saludan…                                    Debes ser Amable      
2)        Si te hablan…                                     Escucha con atención
3)         Si te miran…                                       Sonríe
4)        Si te piden…                                       Ayuda
5)        Si  te prestan  algo…                         Devuelve y  Agradece
6)         Si te piden disculpas…                     Perdona        
7)        Si te respetan …                                 Respeta y demuestra Cordialidad
8)        Si te preguntan…                               Procura Contestar
9)        Si lo encontraste bien…                    Dejalo aún Mejor
10)      Si son educados contigo …             No olvides… tus buenos modales

*Comunidad: Es un  grupo de personas que comparten elementos utilizándolos  en común. Apliquemos éste decálogo en la Comunidad familiar, Comunidad escolar, Comunidad laboral y Comunidad vecinal.

Camarero...

El servicio de trato directo con el cliente es un aspecto que deben cuidar quienes atienden a los comensales, porque su tarea trasciende  y es allí donde  se tiene que superar la acción de quitar o colocar platos, servir bebida o agregar cubiertos. Porque pensar que éstas últimas cosas son simplemente las tareas que deben realizar es subestimar su capacidad.
Sin embargo, por qué entonces nos sorprendemos cuando vamos a un bar o a un restaurante o estamos invitados a un evento y el servicio no es como debiera?
Quienes pretendemos la optimización de servicios buscamos en los que  nos atienden un plus: el saludo ante el primer contacto,  sonrisa durante el trato, además de notar que saben colocar los utensilios en la mesa como corresponde, o que no se perdieron por el camino trayéndonos finalmente el plato frio y no como debiera, que la distracción ante un llamado no sea moneda corriente o que es más importante la atención ante el requerimiento de algún cliente que la conversación con un compañero.
En la semana me tocó trabajar con una empresa de catering que casualmente incorporó a su capacitación gastronómica, Optimización del trato con el cliente, Ceremonial y cortesía y otras herramientas que sin duda supo su personal poner en práctica en beneficio propio y también en beneficio del cliente y la organización.
Además es importante que el personal en este caso de la empresa de Catering consiga capitalizar esa capacitación así podrá aplicar lo aprendido al área que sea necesario e incluso a funciones que en un futuro  pueden variar.
Realmente se nota la diferencia entre quienes proporcionan a sus empleados herramientas que contribuyen a ofrecer un mejor servicio y quienes no lo hacen. Porque se demuestra seguridad, empatía, cordialidad e interés por el otro, es decir se comprueba que no se  es un comensal más de la mesa sino una persona que espera simplemente ser atendida como corresponde.
Al servicio ágil se le debe sumar el buen trato y la buena predisposición.
A la comida a tiempo se le debe agregar una mesa bien presentada con todos los elementos necesarios anticipadamente, limpios y como corresponde.
Al servicio de bebida se le debe incorporar la cordialidad y la cortesía.
A la sonrisa se le debe agregar una atención esmerada, aunque sin exageraciones.
Estas son solo algunas de las simples diferencias entre quienes ofrecen un buen servicio y quienes no lo hacen.


¿Imagen cosmética o Imagen verdadera?:



Recientemente asistí a un Seminario de Imagen Personal  e Institucional, donde nuevamente se presentaron casos que  suceden tanto en el ámbito personal como empresarial, en los cuales se confunde: éxito, belleza, talento o inteligencia, con cuestiones netamente estéticas.


Sin embargo, la realidad demuestra que además de cuestiones físicas  y de aspecto estético a las que identificamos como cosméticas, se le suman otras que definitivamente no pueden ser disimuladas con maquillaje.
Por ejemplo: los atributos intelectuales, comunicacionales, actitudinales y aptitudinales en general.

Los profesionales que allí disertaron hacían  referencia a la importancia de la imagen que llena el espacio con la sola presencia.
El exceso de marcas, accesorios, colores inapropiados para la época del año, momento del día o tipo de acontecimiento, vestimenta, uso del lenguaje, pero sobre todas las cosas: la actitud, son los detalles que la definen permitiendo decodificar junto a otros aspectos una imagen lamentable o una imagen exitosa.
Mientras los medios de comunicación trabajan por hacernos  creer que modelos o artistas son ejemplos a seguir, la competitiva realidad laboral nos demuestra  que lo que contenga nuestra cabeza también es importante.
Ya sabemos que la ecuación belleza +  belleza da como  resultado = nada, es decir cero. Entonces tratemos de  incorporar contenido, conocimiento, hacer propia una nueva experiencia, es casi como incorporar una nueva rutina en el gimnasio.

El boom de la imagen parece  generar cada día más expertos, sin embargo pocos son los que se capacitan en la materia y lo hacen de manera compleja, no sólo de modo parcial es decir desde la vestimenta o el atractivo físico sino que sería más allá de eso a donde se debería llegar.

La postura, la actitud, el lenguaje, los gestos, los elementos que acompañan a  la persona, etc. y sin embargo muchas de estos importantes aspectos quedan de lado.
Una inmensa cantidad de asesores de imagen gira actualmente por nuestro país opinando  respecto a la corbata de uno u otro artista, también lo hace respecto al vestido largo o corto, si el amarillo se utiliza o no para el teatro o si las pestañas postizas deben usarse de día.  Mientras tanto muchos hombres y mujeres engañados por falsos expertos en imagen a los que les creen todo lo que ven o dicen.
Hacia ellos va mi pregunta: ¿Se ve usted con esa corbata (si es hombre) y con ese largo vestido rojo (si es mujer), en la cotidianidad de su vida?
Claro que no, porque la imagen no es sólo eso, sino un conjunto que le permita ser y estar de acuerdo a las circunstancias, en el momento y lugar indicado conforme incluso con uno mismo.

Algo que nunca hubiese elegido organizar...

La gente empieza  a llegar espontáneamente, visiblemente dolida, consternada, triste, sin nada que decir y sin embargo tanto para gritar...
Es que el motivo de la convocatoria es  entre otros el reclamo pacífico de Justicia y Seguridad. Allì  amigos, esposas, hermanos y hermanas, papás y mamás, vecinos, todos, absolutamente todos reclaman  eso que no se puede gritar, unidos por la bronca y el dolor.
Así las populares "Marchas del Dolor" convocadas en marzo de 2004 por Juan Carlos Blumberg tras el asesinato de su hijo, van siendo en nuestro país un evento, que me arriesgaría a decir, nadie quisiera organizar y sin embargo  suceden tan a menudo...

Ni el más experimentado organizador, ni el más profesional de los ceremonialistas tiene la posibilidad de abstraerse sentimentalmente de semejante situación, logrando organizar éste tipo de eventos como si fuera otro más. Siento y recuerdo que lo mismo me pasó allá por 2004.
Recuerdo los comentarios por ese entonces entre mis compañeros de Ceremonial... sin saber que en el mes de agosto sería yo quien estaría organizando una nueva marcha, pidiendo en ese caso Justicia por el asesinato de mi hermano Nahuel Iraizoz de tan sólo 19 años.

La plaza del Centro de Poder Político, aunque ésta vez en el conurbano bonaerense, volvió a ser punto de encuentro para los ciudadanos que  voluntariamente se quisieron acercar.

Pegar carteles, visitar radios, llamar a los medios de comunicación, hacer cadenas telefónicas y de mails, todos eran medios importantes de convocatoria. Rutina que cualquier organizador de eventos conoce. Solo que en este caso no había dinero para pagar difusión o publicaciones, sino simplemente solidaridad, compromiso, empatía y buena voluntad por parte de quienes accedían.

Mientras hacíamos las antorchas con botellas plásticas, empezaron a llegar donaciones de velas, banderas con rostros de otras víctimas desconocidas hasta ese día y familiares luego, a medida que el dolor nos unía.

Sonido, iluminación, remeras, fotos de nuestros muertos, carteles y pancartas, oradores de otros cleros, seguridad... eran algunas de las cosas que figuraban en nuestro "check list". Ese que jamás vamos a olvidar.

Algo que no  se asemeja  mucho a los eventos que aún hoy organizo,es el estado de ánimo que motiva a los "invitados" a acercarse, solo que la diferencia era fundamental. En ese caso,  la impotencia, la bronca, no son precisamente los mejores compañeros. Sin embargo todo transcurría pacíficamente.

Despojarse del dolor y disponerse a organizar es imposible, motivados aún más por la memoria de nuestras víctimas, pero milagrosamente la ayuda empiezaba a llegar... la voluntad, la solidaridad y la lucha permanente de quienes lamentablemente han pasado por lo mismo, no tardaron en aparecer.

Así se conformó nuestro equipo de trabajo, sin la experiencia de haber organizado algo semejante, sin la euforia y alegría que provoca organizar otro tipo de eventos, sin personas preparadas para la tarea, pero con la triste experiencia de haber sentido el mismo dolor.

12 años después es solo un recuerdo de un evento que nunca hubiese elegido organizar...

Evento: Cuestión de presupuesto


Sin dudas, la cuestión presupuestaria está vinculada con los ingresos y egresos que en este caso convienen o no para la organización de un evento determinado.
Normalmente las áreas vinculadas con el Ceremonial, tanto de organizaciones públicas como privadas o de empresas cuentan con el mínimo dinero posible, para planificar y llevar a cabo eventos de cualquier magnitud. Cuestión por la cual es imprescindible llevar un control financiero (si se trata de grandes cifras) o económico (si se trata de valores de menor magnitud).
La coordinación de pedidos y resultados inherentes a los gastos de las distintas áreas intevinientes en el desarrollo del evento suelen ser una tarea exhaustiva si no se implementa una administración adecuada.
También los productos que se necesitarán para llevarlo a cabo, deben estar previamente estipulados para no sumar gastos impensados a los imprevistos que resultarán de por sí.
Pequeños y grandes gastos se suelen presentar a menudo y muchas veces es cualquier miembro del equipo quien debe correr con ellos hasta el momento del balance final.
Un ramo de flores para la señora del presidente de la compañía, que no tenía previsto asistir, una corbata para usar por la noche, para el ejecutivo que extravió su equipaje en el aeropuerto, etc., suelen ser algunos de los improvisados gastos que alteran nuestro presupuesto base.
Por eso a continuación les presentaré una serie de items a tener en cuenta previa organización de un evento, según estos sean:
Presupuestos a corto plazo (días, meses): ej. reservas hoteleras, propuestas gastronómicas, etc. Presupuestos a largo plazo (años): ej. propuestas de salones de exposición, ferias, congresos y convenciones, etc.
a)Presupuestos de producción: materia prima o elementos materiales, regalos, uniformes, simbología, papelería, etc
b)Presupuestos de mano de obra o recursos humanos: personas con participación activa en el evento, personal eventual, recepcionistas, camareras, mozos, etc.
c)Presupuestos de gastos operativos: viáticos, estacionamiento, envíos (correo), difusión, comunicaciones (internet, telefónía, etc.)
d)Presupuestos por servicios de proveedores: seguridad privada, servicios médicos, limpieza, mantenimiento, etc
e)Presupuestos impositivos o legales: ART, seguros, impuestos o tasas, etc.

Finalizado el evento, es importante realizar un balance general con el objetivo de analizar los resultados que nos servirán para seguir llevando a cabo eventos exitosos.

Camino al Bicentenario














Todas las opciones se convirtieron en válidas a la hora de ornamentar fachadas en este camino al Bicentenario.
Lejos de lo que sostiene la vexilología... banderas limpias e impecables, sucias y rotas, descoloridas o escritas cubrían columnas, colgaban de techos, balcones y luminarias. Y mientras caminaba por las distintas calles de la ciudad de Buenos Aires me imaginaba las palabras de mis maestros en esta materia, trataba de recordar su experiencia, su capacitación y sus consejos.
A pesar de todo, no puedo negar la emoción que muchas veces me produjo ver nuestra bandera en distintos lugares, desde el coche de bebé de un niño, el carro de un cartonero, colgando de una vieja calesita y tantos otros sitios ... pero así también la tristeza de su mal uso aún en Organismos Públicos de la Nación.
Sigo preguntándome si alguna vez... ¿Escucharon hablar de Vexilología?, o ¿Debemos consolarnos pensando en que el sentimiento es más fuerte que la forma?

Cuando satisfacer a quien nos contrata es un desafìo.


Cada día estoy más convencida sobre la satisfacción que debemos proporcionale a empleadores y clientes externos por igual. En definitiva ellos y nosotros pretendemos quedar satisfechos con el trabajo terminado.

Entonces no sólo se trata de que quien habitualmente consideramos como cliente quede conforme, sino que además quien nos da el trabajo de una u otra manera es quien también deberá confiar en nosotros y es nada más y nada menos que nuestro propio empleador en caso de que trabajemos en relación de dependencia.

Él accede a nuestros servicios de venta, organización, consultoría, etc. por intermedio de una compensación salarial o pago. Por eso es indispensable que también él pueda comprender nuestro esfuerzo y nuestro trabajo, la vocación y el esmero que diariamente ponemos en el desarrollo de cada tarea, condiciones que el Cliente Externo considerará importantes o determinantes a la hora de cubrir sus expectativas.

Es indudable que satisfacer las necesidades de todos los que participamos es un verdadero desafío.
Parecería que en principio sus motivaciones y necesidades son diferentes. Incluso la mayoría de los empleados no ven a sus superiores como "clientes".
No creo que "ponerse la camiseta de la empresa" sea la clave para defender sus intereses a costa de los de la eventual persona u organización que nos viene a comprar o a contratar. Pero tampoco creo que "defender a capa y espada" a éste último nos posicione bien ante la empresa para la cual cumplimos tareas. 

Ahí está el verdadero desafío, en armonizar los intereses de ambos, en desplegar nuestras capacidades interpersonales en pos de la conformidad del interesado y en cubrir las necesidades de cada uno apelando a nuestra capacitación o experiencia y si vamos más lejos aún a nuestra pasión por lo que hacemos.


Tu vocación y el Ceremonial.

Muchas veces nos han preguntado cuando eramos  niños: ¿qué seríamos de grandes? Y seguramente hemos ido variando nuestras respuestas con el transcurso de los años. Hasta que en la última etapa del secundario se iría marcando definidamente nuestra orientación vocacional que años más tarde y  con la actividad profesional se habrá ido modificando o superando gratamente, en el mejor de los casos. 

Cuando los que hacemos una actividad la hacemos convencidos de los beneficios que podemos aportar, no hablamos de narcisismo, vanidad u orgullo desmedido. Sino que la pasión por lo que hacemos nos pone día a día frente a un desafío  con nuevas herramientas para trabajar.

Con aquellos colegas con verdadera vocación, compartimos nuestras experiencias  satisfechos de lo que nos produjo haber llevado a cabo nuestra tarea lo mejor posible, entregando muchísimo tiempo, sinceras  emociones  y los conocimientos adquiridos día a día sumándole nuestra experiencia.

A veces me pongo a pensar en la cantidad de oportunidades que me va dando la cotidianidad para aplicar lo que aprendo todos los días desde el ceremonial y no me arrepiento de haber elegido ésta disciplina orientada a los Eventos.

Mediante éste artículo quisiera exhortar a los estudiantes o interesados de todas las edades a desarrollarse en el ámbito del Ceremonial.

Porque conocerlo les brindará seguridad a la hora de organizar o disfrutar inolvidables Eventos. Además, si descubren en él su verdadera vocación  encontrarán diferentes oportunidades en las que continuar  de la mano.

Es cierto que como en todos los trabajos  vemos día a día que hay personas que sin siquiera los conocimientos más elementales ocupan puestos de Ceremonial, probablemente sin saber de qué se trate. Pero lejos de desanimarnos deberemos motivarnos a continuar capacitandonos  a seguir desarrollando nuestra verdadera vocación para aportar gratamente beneficios al ejercicio de ésta actividad tan apasionante.

¿Por qué puede fracasar el presupuesto de su evento?

A continuación enumero una lísta de posibles fracasos
por los cuales pudo no haber tenido éxito el presupuesto de su Evento:


Comparación incorrecta de precios a cambio de productos o servicios.

Mayores egresos que ingresos (en caso de ferias, expo, etc)

Valores de venta muy baratos o inaccesibles (en caso de ferias, expo, etc)

Mala calidad en la prestación de servicios de Ceremonial u Organización de Eventos.

Fallas en la estimación del caudal de asistentes (para jornadas, conferencias, seminarios, cenas, arancelados) o insuficiente cantidad de participantes (público mediante pago de entradas o expositores, en caso de una expo)

Demasiados gastos en difusión.

No haber tenido en cuenta gastos previos para acontecimientos similares, falta de experiencia o subestimación de antecedentes y sus resultados.

Elección equivocada del lugar o de los materiales necesarios para llevarlo a cabo.

No usar remanentes de otras oportunidades que podrían haber servido para esta.

No haber tenido creatividad suficiente para disminuir gastos mediante la sustitución de algunos elementos o mediante el reemplazo de factores.

Haber aceptado (aunque involuntariamente ) sobrevaluación por parte de alguno de los RRHH.

Y una larga lista de posibles acontecimientos, de los cuales se seguiremos  aprendiendo,  deseando buenos resultados,